me llenaste de agujeros el corazón y me destrozaste las ilusiones.
Y me dejaste un vacío y ganas de llorar cada vez que me quedo sola.
El día que me cerraste la puerta en la cara, desilusionando mis ganas de entregarte la vida, me llenaste de arrepentimiento de haberte cedido mi adolescencia completa.
El día que no te la jugaste por mí. El día que te dio lo mismo estar conmigo que no, jugártela por mí, que no...
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Te perdoné cualquier cosa, y las hubiese seguido perdonando. Pero que me hayas hecho perder mi fé..Eso no lo perdono nunca.
Ni a vos.